El Real Zaragoza pone punto y aparte a una historia de leyenda con un empate ante la U.D Las Palmas (1-1) que certifica su descenso a Primera RFEF, la tercera categoría del fútbol español. La caída del histórico club aragonés no se explica por una sola tarde, ni por un fallo puntual, sino por la acumulación de malos resultados y una cuestionable planificación deportiva. El desenlace de todo se intuía desde las primeras jornadas, y el paso del tiempo ha evidenciado las carencias de un equipo a la deriva que no ha podido sacar adelante la situación. Minutos después de confirmarse el descenso, el Real Zaragoza ha emitido un comunicado en redes sociales en el que reconocen la mala campaña protagonizada. “La noticia que nunca quisimos protagonizar se ha convertido en realidad y debemos afrontarla con responsabilidad, autocrítica y honestidad. Cuesta escoger las palabras para dirigirnos a vosotros”, comienza el escrito. Afirman que su objetivo era “devolver al Real Zaragoza al lugar que le corresponde por historia y afición”, pero que en esa búsqueda se ha dado “un gran paso atrás” y que han “fracasado deportivamente”. Además, anuncian que el Consejo de Administración del club está “abierto a la entrada de aficionados o empresarios aragoneses con arraigo en Aragón, con el objetivo común de ayudar en el proyecto para regresar al fútbol profesional”. El séptimo equipo más laureado del fútbol español, con seis Copas del Rey, una Supercopa de España, una Recopa de Europa y una Copa de Ferias, se despedirá en la próxima jornada de las categorías profesionales, 77 años después de su última campaña en la tercera división, en 1949. El partido ante la U. D. Las Palmas ha sido un mero trámite para el equipo dirigido por David Navarro, que desde la dura derrota el pasado domingo ante el Sporting de Gijón en el Ibercaja Estadio (1-3), vio cómo sus posibilidades de conseguir la gesta se reducían a cenizas. Oportunidades no han faltado para revertir la situación. En marzo, tras el cambio de entrenador y de director deportivo, los blanquillos sumaron tres victorias en cuatro partidos —una de ellas frente al Racing, recién ascendido a Primera División, y otra frente al Almería, candidato al ascenso—. La situación parecía haber cambiado, con una dinámica de resultados positiva y con un calendario más o menos asequible que le iba a enfrentar a sus rivales directos por la permanencia. Casi dos meses después de aquella última victoria frente al equipo cántabro, nada se ha cumplido: el Real Zaragoza solo ha sumado tres puntos (3 empates y 6 derrotas). Sus resultados no han acompañado, pero sí lo han hecho los de sus rivales directos, incapaces de marcar distancias con el descenso. Hasta la pasada jornada, y pese a llevar casi dos meses sin conocer la victoria, los maños —junto a otros cinco equipos— se mantenían en la pelea por la salvación. Esta dinámica viene de lejos. En 41 jornadas, el Real Zaragoza solo ha sumado 36 puntos: 8 victorias, 12 empates y 21 derrotas, y se ha mantenido en los puestos de descenso en 39 de ellas. Las cifras actuales de los blanquillos no son muy diferentes a las de la temporada anterior, en la que también se mantuvieron en los puestos de descenso durante 37 jornadas.